Neuroatletismo
El cerebro como centro de control
para
Movimiento, percepción y ausencia de dolor.
¿Para quién es adecuado el neuroatlético?
La neuroatletica es adecuada para niños, adolescentes y adultos que desean mejorar de forma específica su movilidad, percepción y rendimiento o reducir molestias, especialmente en los siguientes casos:
Dificultades de movimiento y coordinación
Dolores recurrentes al moverse o en la vida cotidiana
Incertidumbre en equilibrio
Restricciones tras lesiones u operaciones
Altas exigencias en el deporte, el trabajo o la escuela
El deseo de mejorar la percepción corporal y aumentar la estabilidad
Es un complemento útil para la terapia neurológica, la terapia infantil y el fomento del desarrollo, especialmente cuando se desea que los movimientos sean más precisos, potentes o económicos.
Entrenamiento para el cerebro, el sistema nervioso y el movimiento
La neuroatletismo según Lars Lienhard es un enfoque neurocentrado que comienza donde se origina cada movimiento: en el cerebro y el sistema nervioso. Combina movimientos específicos para los ojos, el sistema de equilibrio, la respiración y la percepción corporal con el fin de mejorar tu rendimiento motor, es decir:
Fuerza
coordinación
velocidad
calidad del movimiento
¿Cómo afecta la neuroatletica al sistema nervioso?
La idea central es la siguiente: el cerebro decide cuán seguro es un movimiento. Si una secuencia de movimientos se percibe como «insegura», el sistema nervioso suele reaccionar con estrategias de protección como dolor, tensión o restricciones de movimiento.
En neuroatlética trabajamos con:
El sistema visual (movimientos oculares, fijación, estabilidad de la mirada)
El sistema vestibular (equilibrio y orientación en el espacio)
La propiocepción (percepción corporal, sentido articular y muscular)
La respiración como vía reguladora del sistema nervioso
Estos estímulos de orientación neurológica proporcionan al cerebro información más clara procedente del cuerpo. Esto puede hacer que los movimientos sean más fáciles, coordinados y seguros, y que se reduzcan las señales de dolor.
Desarrollo de una clase de neuroatletismo
Para empezar, haremos una breve anamnesis: ¿qué te gustaría mejorar? ¿Dónde sientes dolor, inseguridad o limitaciones?
Los elementos típicos de una sesión son:
Pruebas sencillas de movimiento, estabilidad y percepción
Ejercicios específicos para los ojos, la cabeza y los movimientos corporales.
Ejercicios suaves y cotidianos para integrar nuevos patrones.
Comprobamos directamente cómo reacciona tu sistema nervioso a las pruebas (por ejemplo, amplitud de movimiento, estabilidad, simetría, sensibilidad al dolor). De este modo, podemos determinar de forma individual qué estímulos favorecen a tu sistema nervioso y cuáles lo sobrecargan.
Las lecciones están estructuradas de forma específica y orientadas a los recursos. Lo importante no es hacer «más», sino hacer lo correcto, en la dosis adecuada para tu sistema nervioso.
Al final, la persona recibe un pequeño programa de ejercicios para realizar en su día a día, con el fin de consolidar los efectos positivos en el sistema nervioso mediante la repetición.
¿Qué te puede aportar la neuroatlética?
Los objetivos de un acompañamiento neuroatlético pueden ser:
Más ligereza y seguridad en el movimiento
Mejora de la fuerza, la movilidad y la coordinación.
Reducción del dolor y los patrones de tensión
Mejor orientación espacial y equilibrio
Una percepción más clara del cuerpo y más confianza en él mismo.
La neuroatletica encaja perfectamente en mi oferta global: favorece la conexión entre el cuerpo y el cerebro, fomenta la neuroplasticidad y complementa el trabajo con el movimiento y la percepción, tanto en niños como en adultos.
Si sientes que quieres entrenar específicamente tu movimiento, tu sistema nervioso y tu rendimiento, la neuroatlética puede ser un elemento útil en tu camino.